| Sobre la Tos de las Pererras |
|
¿Qué es la tos de las perreras?
Su nombre científico es el de "traqueobronquitis infecciosa canina" y solo afecta a los perros. Es una enfermedad respiratoria de carácter leve en general, salvo complicaciones en animales muy jóvenes o de muy avanzada edad. Esta causada por tres tipos de virus (reovirus, adenovirus tipo 2 y parainfluenzavirus) y por una bacteria (bordetella bronquiséptica).
¿Cuáles son los síntomas?
Su síntoma principal es una tos seca y ronca de tipo nervioso, muy estridente, pero que no genera una depresión importante en el perro. Finaliza en una especie de "arcada" que generalmente produce un vómito de saliva (da la impresión de que el perro tiene alojado algún objeto extraño en la garganta e intenta expulsarlo).
Esta tos puede durar varios días e incluso semanas, dependiendo del grado de complicación de la enfermedad. Al ser de tipo nervioso, generalmente el golpe de tos suele producirse después de algún estado de excitación o de un esfuerzo físico (es muy común que suceda al producirse el encuentro de la mascota con su dueño después del reencuentro a la llegada del trabajo).
Otros síntomas que pueden ocurrir esporádicamente son la perdida de apetito y la consiguiente pérdida de peso, aunque el estado de ánimo no suele verse afectado. El periodo de incubación de la enfermedad suele ser de unos 3 ó 4 días posteriores a la exposición.
¿Cómo se contagia?
Para que se produzca el contagio es necesario que las defensas del sistema respiratorio del animal estén deterioradas. Aun tratándose de una enfermedad leve, es fácilmente contagiosa y su transmisión se produce por contacto directo o proximidad entre animales de la misma especie, siendo únicamente necesario para producirse el contagio la coexistencia en el mismo ambiente (respirando el mismo aire o bebiendo del mismo agua, por ejemplo), dado que los agentes penetran por vía aerógena viajando en las microgotas producidas en los accesos de tos y estornudos.
Por ello, un animal puede contagiarse en cualquier parte: en la calle, parques, clínicas veterinarias, residencias caninas, concursos y exposiciones, etc. Incluso es posible el contagio en el ascensor de su edificio si otro perro portador viaja antes.
¿Qué hacer para prevenir su contagio?
El primer paso a seguir es contactar con su veterinario para que vacune lo antes posible a la mascota (recuerde que el contagio se puede producir en un simple paseo por la calle). Existen dos tipos de vacunas que inmunizan contra alguno o varios de los virus y bacteria causantes de la enfermedad:
Vacunas inyectables: Son menos eficaces que las intranasales y requieren una dosis de refuerzo administrada con un intervalo de 15 a 20 días. Estas vacunas pueden ser útiles en animales conflictivos. Debe ser aplicada al menos 15 días antes de la posible exposición a la enfermedad. Vacunas intranasales: Se instalan en ambos ollares (nariz) y son bastante más efectivas que las inyectables ya que estimulan de una forma más rápida y correcta la inmunidad frente a la bacteria, actuando de manera local en el tracto respiratorio, que es la zona donde se desarrolla la enfermedad. Suele ser efectiva a las 72 horas de su implantación. Ambas deben ser recordadas anualmente, y es compatible y recomendable la utilización de las dos para reforzar la inmunidad. Las vacunas no son procedimientos curativos, por lo que no deben ser aplicadas cuando los animales han contraído la enfermedad.
Otro paso es evitar los cambios bruscos de temperatura (tanto en invierno como en verano), así como cuidar la alimentación del animal para mantener el sistema inmunológico y sus defensas naturales en óptimas condiciones.
¿Qué hacer en caso de contraer la enfermedad?
Ya hemos comentado que no es una enfermedad grave y, por tanto, muchos animales se curan solos sin necesidad de tratamiento. De todas formas es aconsejable consultar con su veterinario, para comentarle los síntomas y descartar otro tipo de enfermedad.
El profesional es el encargado de evaluar el grado de gravedad de la infección y si es necesario la aplicación de tratamiento. Si fuese así, el tratamiento sería con antibióticos y en las fases iniciales del proceso se pueden utilizar antinflamatorios para reducir la irritación de las vías respiratorias. Al tratarse de una infección vírica, el cuerpo del animal tiene que combatirla con sus propias defensas, por lo que el tratamiento prescrito no acortará la duración de la enfermedad, pero si suavizará los síntomas. Requerimientos para Alojar en Tiny Dog Hotel
La vacuna contra la tos de las perreras ( Bordatela y parainfluenza tipo 2 ) es obligatoria para alojar en Tiny Dog Hotel. Las vacunas descritas a continuación son las mas frecuentemente utilizadas en España, ambas se aplican de manera diferente y difieren en el tiempo necesario para ser efectivas la primera vez. Por favor tener en cuenta las fechas de su viaje en el momento de escojer la vacuna. 1. KC Novibac: administrar minimo 3 days antes de alojar. Esta vacuna es intranasal y ofrece protección en 72 horas. Repetir cada año. 2. Pneumodog Merial or Eurican Pneumo Merial : administrar por lo menos 1 mes antes de alojar la primera vez. Se debe de administrar 2 vacunas con un interval de 2 a 3 semanas entre ellas más otros 7 días de incubación para surtir efecto. 1 vacuna cada año.
|








